¿Alguna vez cerraste la tapa con un bolígrafo dentro? Al oír el crujido nos queremos morir. Normalmente la pantalla queda marcada en un punto y salen rayas hacia los bordes. Está claro: hay que cambiarla, aunque de momento todavía se vea algo.
Otras veces el diagnóstico no es tan evidente: la pantalla da parpadeos, aparecen rayas horizontales —primero finas y luego más gruesas— o la imagen se va al mover un poco la tapa. Todos estos fallos suelen indicar que hay que cambiar la pantalla.
No todas las pantallas valen
Hay muchos modelos y tamaños, y también se distinguen por el conector que va a la placa base. Hay que desmontarla con cuidado, porque suele ir pegada al marco, y leer el código exacto del panel.
- LED / IPS: las más habituales. Las IPS ofrecen muy buen ángulo de visión y colores.
- OLED: cada píxel se ilumina por separado, con más brillo y contraste.
- Brillo o mate, finas o ultrafinas y táctiles o no.
- El tamaño se mide en pulgadas, en diagonal; la medida más común es 15,6".
Si lo que ves es una imagen pixelada o con cuadraditos, puede ser la gráfica. Es más complicado, pero casi siempre tiene solución.
